Una experiencia para analizar

 SECUENCIA DIDÁCTICA DE LECTURA COMPARTIDA: “CONTÉMONOS UN CUENTO”

La secuencia didáctica que me propongo analizar se llama “contémonos un cuento” y se realiza en el Colegio Cambridge de la ciudad de Bogotá. Como tal, es un esfuerzo institucional que busca establecer la lectura como eje del trabajo en la escuela buscando reconocerla como una práctica social:

Durante los dos últimos años, los estudiantes del Colegio Cambridge, participan en la puesta en marcha de una secuencia didáctica de lectura. Concebida por las docentes del Área de Español, como un espacio de exploración didáctica, investigación y sistematización que permite vincular a los estudiantes, y a la comunidad educativa en general, con la práctica de la lectura, en busca de posicionarla como un elemento pedagógico primordial de la institución. Para ello, los estudiantes de grados superiores se encuentran con sus compañeros de Pre escolar y primaria, para compartir un momento de lectura.

En este sentido, la propuesta  se enmarca en un enfoque sociocultural del aprendizaje. Es decir, considera que las habilidades los estudiantes se desarrollan a partir de la interacción y, en ésta, el lenguaje cumple un papel primordial, pues es el mediador en todas y cada una de las prácticas sociales en las que se desenvuelven los sujetos:

El lenguaje cumple una función importante en la vida social de los sujetos, construye vínculos afectivos y permite transmitir emociones, sentimientos y vivencias. En el lenguaje oral los estudiantes empiezan a participar de la vida social, generando procesos de reflexión en torno a su habla, a su control discursivo y el uso de diferentes tonos, léxico y gestos de acuerdo a las diferentes situaciones discursivas de las que hacen o harán parte. De esta manera, se entiende que, es de gran importancia generar espacios en la escuela que permitan la construcción de la voz en los niños, permitiendo así que participen, que sean escuchados, que argumenten y contra argumenten.

Hasta ahora, la propuesta me parece sumamente interesante en cuanto se instala en un componente teórico consistente con una visión moderna de la educación. Creo importante señalar que en la institución en la que surge esta propuesta de trabajo, se han dado las condiciones para que los docentes puedan diseñar, aplicar, reflexionar y socializar los diferentes alcances de sus prácticas pedagógicas, lo cual ha desembocado en la creación de un equipo disciplinar cohesionado en el sentido de lo que busca en el aula. Además del proyecto de lectura compartida, hay otros que se relacionan con las demás habilidades del lenguaje (oralidad, escritura, lectura y literatura), los cuales se han venido sistematizando en aras de propiciar la reflexión grupal de las prácticas escolares de enseñanza. A raíz de esto, los docentes han participado en diferentes foros y congresos educativos tanto nacionales como internacionales.  Como fruto de esta reflexión, La secuencia didáctica se configura a partir de la generación de los siguientes interrogantes:

1.       ¿Cómo asegurar el valor de la práctica lectora entre la comunidad educativa de la institución?
2.       ¿Cómo instaurar una práctica de lectura en la cual se vincule a toda la comunidad educativa?
3.       ¿Cómo mejorar y transformar la práctica docente a partir de la sistematización de la modalidad de lectura preparada y en voz alta?
4.       ¿De qué manera se ve implícita la función social de la lectura en las dos modalidades llevadas a cabo?

“Contémonos un cuento” es el resultado del análisis de la práctica y una apuesta por hacer de la escuela un espacio discursivo pleno en el que el lenguaje se dimensiona como práctica social y, por esto, los estudiantes se ven abocados a prácticas complejas en las que las actividades diseñadas tienen un fin específico tanto para ellos como para quienes asumen el rol docente. Es, pues, un proceso dialógico, interactivo que propicia la reflexión desde todos los frentes.

Hay que aclarar que el fin último de la secuencia es propiciar espacios de prácticas de lectura compartida privilegiando el goce de la actividad. No es esta una secuencia diseñada para desarrollar habilidades académicas sino que busca la generación del gusto y el acercamiento a los textos en aras de generar interés por la lectura con base en la escucha de la voz del otro.

La secuencia se diseñó en tres fases:

La primera se denomina fase de Modelación. En ésta, los estudiantes, con ayuda de los docentes, reconocen los elementos propios de la lectura en voz alta. De igual forma, a partir de la discusión grupal sobre los textos escogidos para la lectura, se busca generar en los estudiantes criterios claros que les permitan reconocer los textos más apropiados de acuerdo a las edades de quienes compartirán los momentos y, también, las posibles dinámicas a realizar para hacer más efectivo el trabajo de lectura.

La segunda fase se denomina Simulación. En ésta, el tiempo se invierte en la puesta en práctica de situaciones de lectura que buscan preparar adecuadamente el momento de interacción final. Aquí ya se han escogido los textos y los compañeros de curso al escuchar la lectura en voz alta, señalan las falencias y las virtudes de la “puesta en escena”.

La tercera fase es la de cierre. Aquí ocurre el ritual propiamente dicho; la interacción con el otro en busca de generar goce por la lectura. Toda esta fase se graba para volver luego a observar lo que ocurrió y evaluar las situaciones que se presentaron en el desarrollo de la misma.


COMENTARIO

En términos generales, me parece una propuesta muy interesante por varias razones:

En primer lugar, dota a la escuela  de un espacio de disfrute de la lectura, de goce de lo literario. En este sentido, se rompe el esquema académico en el sentido de que la secuencia, aunque tiene propósitos específicos, propone un tipo de actividad que se desvincula de una evaluación propia del ambiente escolar y genera intereses sociales por la lectura al vincularla al contexto mismo del colegio como una práctica significativa para los estudiantes.  

En segundo lugar, la experiencia hace parte de una política de trabajo institucional en el que se privilegia la reflexión crítica de las prácticas. En este sentido, los procesos de lectura adquieren un sentido diferente y trascienden lo meramente escolar. Aunque es relativamente una experiencia corta, la secuencia implementada permite inferir el alcance de logros efectivos en la valoración sobre el papel de la lectura como práctica social. También se genera un trabajo en el que el contrato didáctico rompe el esquema tradicional y hace al estudiante partícipe de las discusiones en cuanto se le dan las herramientas para que seleccione, prepare y defienda tanto la elección del texto como la puesta en escena que realizó.

En tercer lugar, el trabajo colaborativo es fundamental para el desarrollo de competencias específicas en los estudiantes. La secuencia privilegia el trabajo en grupos desde el comienzo. Así, los estudiantes van construyendo poco a poco los diferentes aspectos necesarios para llevar a buen puerto el proyecto. Toma sentido, entonces, una perspectiva dialógica de la enseñanza y se posibilita un aprendizaje significativo en cuanto se requiere trabajo serio para poder contribuir al compañero y para preparar el propio.


Por último, la pervivencia de la secuencia ha generado continuas evaluaciones y reajustes de los procedimientos llevados a cabo dentro de la misma. En este sentido, la escuela se ha convertido en un espacio investigativo y de cualificación de las prácticas. La documentación teórica ha sido clave y la sistematización de las diversas versiones se ha convertido en el motor para la reconfiguración del papel del docente en el aula y, también por fuera de ella.

1 comentario:

  1. Muy interesante la experiencia y en tu comentario analítico dimensionas su valor y aportes en una transformación escolar.
    Comparto contigo que el hecho de volver la SD objeto de sistematización, y por esta vía de investigación, la vuelve más potente para los estudiantes y los profesores.

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